Investigaciones familiares para decisiones delicadas
Una consulta familiar puede estar relacionada con una posible infidelidad, circunstancias de convivencia, control de hijos o hechos que interesan para valorar una custodia o una pensión. La primera conversación permite ordenar lo que usted conoce, separar los datos útiles de las interpretaciones y concretar qué pregunta necesita responder. Cada asunto exige revisar el interés legítimo y la proporcionalidad de la actuación, con especial prudencia cuando hay menores implicados.
El trabajo se plantea con un objetivo delimitado y una comunicación acordada desde el inicio. Si procede, la investigación se orienta a observar circunstancias relevantes para la consulta, sin convertir el servicio en una vigilancia indefinida. Usted recibe una propuesta clara sobre qué se estudiaría, qué límites tendría el encargo y cómo se trasladaría la información para que pueda decidir con mayor criterio.
¿Su consulta tiene un objetivo concreto?

